sábado 3 de enero de 2009

RELATO: EL HUECO DE OLVIDO DE ALFREDO COLAIANNI

La historia crea mitos, el presente, héroes, cuyos coetáneos, por suerte para los que leen libros de historia, suelen ser de memoria breve, de lágrima fácil, de elogios de barro que en muchas ocasiones suelen convertirse en olvidos de lodo, ya que gracias a ellos dichos volúmenes no engordan tanto. Y lo que ha hecho la memoria con Alfredo Colaianni es algo tan grave como olvidarlo. De hecho, lo ha olvidado por completo. Y como dijo Tito Livio, todo hombre mereció la muerte en algún momento de su vida, pero... pero algo así como que no merecería el olvido...
Alfredo Colaianni fue el más grande mentiroso y piloto de Alfa Romeo que jamás ha existido. Ganó la mayoría de carreras que corrió ya fuera con los primeros Alfa Romeo como luego, cuando surgió la rivalidad con los Auto Unión, corriendo con los míticos Alfca 6C de 365 CV.; entre sus más grandes gestas, destacó aquella carrera en la que Colaianni pulverizó todos los récords del circuito viejo de Turín (luego utilizado como aeródromo durante la II Guerra Mundial), dejando a sus rivales distanciados casi increíblemente por una mítica vuelta completa para luego estrellarse contra uno de los laterales del trazado y confesar más tarde que había corrido sin frenos la mayor parte de la competición.

Y ese fue su gran defecto, sus logros, su manera de conducir, su arrogancia, su talento, sus temeridades eran tan sumamente espectaculares que no le servían en el mundo más que para sembrar incrédulos en los periódicos, en los aparatos de radio, en los tertulianos de cualquier casino. Pero eso fue cierto, Colaianni hizo todo eso. Colaianni conocía tan al detalle el circuito viejo de Turín que un día el Archiduque de Austria le apostó una memez y Colaianni la convirtió en una proeza asegurándole que le ganaría conduciendo con los ojos vendados. Y que a cambio, ningún austriaco volvería a llevar al cinto la espada en el lado izquierdo. El archiduque mintió, Colaianni ganó esa carrera y el archiduque no cumplió su palabra; no sólo eso. Le hizo el peor favor, le otorgó el más funesto premio. Le invitó a champán. Hasta entonces no era esa una costumbre asociada a las victorias en automovilismo, de hecho, se inició allí, en aquella maldita mañana de niebla y Colaianni no volvió a ser el mismo.

Los periódicos, los programas deportivos que retransmitían sus hazañas al volante, sus antiguos seguidores, todos le dieron la espalda, lo criticaron sin escrúpulos cuando Colaianni pasó de ganar carreras en el viejo circuito de Turín a ser detenido por la policía tras haber estrellado su Alfa Romeo 6C contra las columnas del Foro de Pescadores, o por atravesar con otro de ellos los Jardines de la Villa Borghese, o por atropellar una noche fatídica a una ancianita que intentaba cruzar la Plaza de la República y Colaianni, ebrio completamente a los mandos de su velocísimo Alfa Romeo & C de 365 CV. la hizo saltar por los aires hasta una distancia de unos trescientos metros aproximadamente, no contento con ello, el gran Colaianni, completamente ebrio siguió conduciendo en línea recta hasta pasar por encima accidentalmente el cuerpo todavía consciente de la pobre ancianita, bache que sí despertó al meticuloso piloto de su embriaguez y le hizo dar marcha atrás para comprobar qué era lo que había chafado hasta llegar a su altura y descubrir, bajándose del coche, que lo que agonizaba de nuevo bajo sus ruedas era una dulce ancianita respirando todavía.

Colaianni cayó en desgracia a partir de aquella noche. Atrás quedaron sus gestas. Nunca más volvió a decirse nada bueno de aquel magnífico piloto, ni siquiera de aquel miserable hombre. La escudería Alfa Romeo retiró sus premios y su nombre de la sala de trofeos, los periódicos firmaron un declarado pacto de silencio en torno a su persona y las radios se olvidaron de pronunciar su nombre. Nada más se supo de Colaianni, el mejor piloto de coches de todos los tiempos.

Sin embargo, hace unas semanas el mundo ha girado al revés, pues a raíz de unas detenciones en Umbria y Toscana, se ha descubierto una de las redes más antiguas de ladrones de arte de toda italia, de hecho, lo que más ha ocupado los titulares de prensa no ha sido la fantástica lista de valiosísimos objetos que han sido recuperados, lista que recorre la mayoría de grandes fortunas de Europa, América y Asia, engañados por esta red de ladrones y traficantes de arte, sino el hecho de que la "mama" originaria de dicha red se llamase Angela Di Serio; nombre que no sonó a nadie pero sí a un viejo periodista de la sección de deportes del Corriere de la Sera que recordó haberlo escrito hacía más de cincuenta años. Y, efectivamente, Angela Di Serio había sido la pobre ancianita que Colaianni atropellara una fatídica noche allá por la década de los 40 del siglo pasado. Y la muy pícara, ahora se ha sabido, cruzaba por Plaza de la República a aquellas horas y por el sitio más oscuro puesto que llevaba en sus brazos una pesada escultura clásica recién desenterrada y robada por ella misma del cercano Foro Romano... ¡Por eso Colaianni no la vio! ¡Porque ella se estaba escondiendo! ¡Él no tuvo la culpa! Seguramente, aunque hubiera ido sereno no la habría podido esquivar ya que ella cruzó por el lugar más oculto de toda la plaza, escondiéndose para salir del Foro sin ser vista y llegar con su robo hasta donde la esperaban el resto de ladrones. Una ladrona...

De manera casi automática, los coetáneos son así, el nombre de Colaianni ha vuelto a reaparecer en todos los periódicos (pese a que murió hace diez años en el más miserable olvido), de hecho, la casa Alfa Romeo ha repuesto su nombre y trofeos en las vitrinas y espera sacar una edición deportiva especial de todos sus coches bajo las siglas A.C. como símbolo de competición, de hecho, la historia ha vuelto a acordarse de este grandísimo mentiroso sin que él haya hecho nada por merecer el recuerdo, tan sólo, que alguien peor mereció su lugar en el olvido.


Texto: Álvaro García.
Ilustración: Alberto Montt.

2 comentarios:

fager dijo...

Buenas.

Leo tu blog siempre que puedo desde hace cosa de 1 mes, aunque no te comente, que sepas que tienes un lector fijo. jeje.

Ahora me ha dado por poner un blogroll en mi blog de los blogs que leo mas interesantes, y te puse a ti. Espero que no te importe, que si es así, tan solo comentamelo y lo cambiaré.

Saludos cordiales y a seguir escribiendo!

Anónimo dijo...

Hacía mucho tiempo que no comentaba nada en el blog, supongo que porque soy afortunada y puedo susurrártelo al oído. Sigo pensando que eres un fenómeno, que creas un mundo fantástico que se confunde con la realidad y que nos arrastra de una forma sutil e ingenua a la duda. ¿Pero qué me estás contando? Y durante unos instantes, mínimos a veces, perpetuos en otros, creo vivir en otra dimensión. Y no es tan fácil lograrlo. Besos.