miércoles 10 de junio de 2009

RELATO: ANATOMÍA DE UN RECUERDO (tercera parte)

Mi madre me había estado contando mientras me vestía de domingo ese miércoles que la señorita Elvira había estado enferma toda su vida, que padecía de asma y que todos los médicos que habían visitado le habían dicho que el clima seco del pueblo era el mejor remedio o paliativo para su dolencia. Que no marchara a la capital con sus hermanas. Que se diera friegas en el pecho cuando se sintiera asfixia y que durmiera siempre en verano con las ventanas abiertas. Por eso pudo disimular con tanta tos y tanta angustia lo que le acababa de hacer el hijo de la criada en el piso de arriba mientras su madre y sus hermanas dormían en la planta baja. ¿Quién iba a pensar que aquel Arturito Escribano que acompañaba a su madre por las tardes para las tareas de la plancha se hubiera subido con sus trece años a la habitación de la niña y la hubiese estado desvirgando a empujones apenas a unos ladrillos de donde ellas dormían? No. La niña tenía otro ataque en aquella habitación que apestaba a linimento y lo mejor sería que se diera un baño y hacer llamar al médico para que la auscultara. Y Arturito supo que se haría médico.
Y como el entierro no empezaba y ya las mujeres de luto se estaban abanicando en los bancos, todos los rostros que se giraban empezaron a esperar que sucediese lo mismo que cuando la boda, que se escuchase un tiro.
CONTINUARÁ MAÑANA....
Texto: Álvaro García.
Ilustración: Alberto Montt.

2 comentarios:

Tu alumna casi ex-alumna dijo...

Hola Álvaro,
por fin el curso se acaba y te perdemos de vista,estamos enfadados, no nos has dedicado ni una sola entrada, se nota que no tenemos el mismo niver que tus "niños",
pero bueno, gracias por el 9 que me has puesto, o mejor dicho que me he ganado.
que te valla muy bien con tu niño y con tu mujer, que tambien gracias a ellos dos hemos pasado mucho tiempo con una hora libre

Álvaro dijo...

¿Por qué siempre me hacéis lo mismo? ¿Por qué me escribís comentarios con tantas faltas a final de curso? "Nivel" y "vaya". ¡Y encima dices que te he puesto un 9!
Pero en algo tienes razón, os debo algo...