miércoles, 2 de noviembre de 2011

ANA YNADA: EL PRINCIPIO


Ana Ynada, tú yo somos tres

Capítulo primero
 “Es cierto, no soy Dios, pero cada día me cuesta más sonreír”.
Domingo

El balcón está abierto, la radio apagada, la cisterna del water todavía sisea y Mario fuma de madrugada apoyado en la barandilla; no queda café, hace calor y se acuerda de Gaspar al escuchar a las palomas; el deslunado está oscuro y la gorda hace rato que apagó la tele.
La noche de verano que duerme desde que se apagó la radio; la colilla que se consume y que lanza a la terraza de enfrente; las antenas, como mil tenedores, sobre los viejos tejados y la Luna, llena de recuerdos y de sueños que alguien olvidó.
Los ruidos de la inquieta ciudad se oyen lejanos, como una vieja radio en la casa del vecino asmático; Mario cierra los ojos, suspira, se mesa el pelo y vuelve a la cama.


Texto: Álvaro García
Ilustración: Mangeles Vargas