La esperanza es una mentira que nos repetimos hasta dormir, que soñamos hasta despertar.
Marta, esta noche, habrá mirado su móvil unas doscientas treinta y cuatro veces contando las dos que se le cayó de la cama; pero nada, Pablo no ha vuelto a dar señales de vida y ella no se atreve a volver a hacerle una perdida ni mucho menos mandarle un mensaje. Se conforma con no dormir pensando que eso será suficiente para que todo se arregle.
Entre vuelta y vuelta en la cama, también piensa en su amiga Lucía, en que ha cambiado, en que ella misma se sorprendió cuando la vio liarse un porro delante de sus narices; antes no era así, le gustaba un montón la música y se pasaba el día inventándose bailes que sólo Marta ha podido ver. Le preocupa que se convierta en una porrera.
Pero principalmente piensa en Pablo, en las oportunidades que desaprovechó de tenerlo a su lado. En lo que estará pasando por su cabeza para, pese a estar con Vera, haberle mandado ese mensaje de te echo de menos... y yo a ti, no sabes cuanto.
Son otras siete de la mañana en la vida de Marta, octubre ya está avanzado y todavía es de noche aunque el despertador quiera decir lo contrario; Marta se asoma a la ventana y puede ver apagarse la farola en la que él la esperaba. Como una tonta, se pone de puntillas para mirar si él estará allí abajo donde ella le tiró un jarrón a la cabeza. Se ducha con agua hirviendo pues ya hace frío tan temprano y piensa que daría lo que fuera porque él la estuviese mirando allí sentado.
Su madre le trajo anoche un Ipod, Marta pide poco, incluso se extrañó de ese capricho, pero la ha animado y lo ha llenado de música y ha decidido que a partir de ahora irá siempre con los cascos puestos para olvidarse de todo el mundo y pensar solamente en Pablo.
Suena El canto del loco mientras dobla la esquina y ya puede ver el instituto; la gente le parece más lejana, como vista en una película mientras ella anda y retumba en su oídos la música.
Suena Kesha mientras atraviesa las puertas del instituto y esquiva los codos, las mochilas, las miradas agachando la cabeza y viéndose las zapatillas, una de ellas desatada, por cierto.
Suena Pocker Face de Lady Gaga cuando por fin entra a clase y su mirada se cruza con la de Pablo sentado en su última fila junto a Vera; el profe de castellano, casi siempre toca él a primera hora, le indica con un gesto que se los quite. ¡Qué elegante que es este hombre, con su chaqueta y sus camisas tan bien planchadas!
- Como os decía, hoy vamos a analizar nuestro primer soneto, concretamente, copiad mientras yo lo escribo en la pizarra, uno de los más famosos de Garcilaso de la Vega, copiad, por favor:
- Bien, ¿quién me puede decir lo que significan estos dos primeros versos?
En tanto que de rosa y azucenase muestra la color en vuestro gesto
- ¿Marta?
- Que mientras seas joven, mientras tengas la piel rosa y blanca.
- Muy bien, Marta, ¿y los dos siguientes?y que vuestro mirar ardiente, honesto,enciende al corazón y lo refrena;
- Que mientras seas joven y puedas enamorar a alguien con una sola mirada.
- Muy bien, muy bien, Marta. ¿Alguien más sabe lo que significan el siguiente cuarteto?y en tanto que el cabello, que en la vena del oro se escogió, con vuelo presto,por el hermoso cuello blanco, enhiesto,el viento mueve, esparce y desordena:- ¿Que mientras seas rica y tengas oro serás como el viento?
- No, Patricia, no siginifica eso, pero es curioso que lo pienses. ¿Marta?
- Que igual que tu piel o tus ojos, mientras tu cabello sea rubio como el oro y te haga hermosa.
- ¿Qué más, Marta, dice en este terceto?
coged de vuestra alegre primaverael dulce fruto, antes que el tiempo airado cubra de nieve la hermosa cumbre;
- Pues, habla a las muchachas jóvenes que son así de hermosas y les dice que disfruten de su juventud antes de que el tiempo las convierta en viejas y llene de canas sus cabezas.
- Muy bien, ¿Marta? Tú conocías este soneto, por lo que veo.
- Sí, lo leí de pequeña.
- Bien, muy bien; ¿alguien más lo conocía? ¿Nadie? Bien. Y, ¿alguien puede decirme sin mirar en el libro qué tópico literario desarrolla Garcilaso en este soneto?
- ¿Marta?
- El collige virgo rosas.
- Muy bien Marta. ¿Y qué significa?
- Significa eso, que las muchachas jóvenes tienen que disfrutar de su juventud.
- Bien, muy bien, y... ¿los últimos tres versos?, Marta.
marchitará la rosa el viento helado.Todo lo mudará la edad ligerapor no hacer mudanza en su costumbre.- Son el final, significa que, según el poeta, por muy hermosa que seas de joven, el tiempo, la vejez, no tendrá piedad contigo, que a todas nos tratará por igual y nos hará viejas y feas, por muy guapa que ahora te creas.
- Perfecto, Marta, deberías dar la clase de lírica petrarquista tú, de verdad. Y los demás, podríais aprenderos... De hecho, qué narices. Os vais a aprender un soneto para mañana, el que sea, me da igual. Pero mañana todos saldréis aquí a recitar un soneto o bien de Garcilaso, o de Quevedo o de Góngora o de quien sea, pero el que venga aquí mañana sin el soneto aprendido que se prepare. ¿Sí, Marta?
- Yo mañana no puedo venir, tengo que ir al hospital.
- Vaya, hombre. Qué rabia. ¿Y... pienso yo, ya que nos has dado una clase magistral, no te sabrás ahora tú alguno de esos poemas y les demuestras...?
- ¿Quién, yo? No, no.
- Vale, está bien, no he dicho nada.
- ¡No! Sí que quiero.
- Ah, ¿de verdad? Y cuál vas a recitar.
- ¿Pero tengo que salir?
- Sí, claro. ¿Cuál vas a recitar?
- Amor constante más allá de la muerte.
- Ostrás... adelante, adelante.
Evidentemente, Marta clava su mirada en Pablo sin miedo a que todo el mundo lo note, lo sepa, mientras sus labios van recitando unas palabras que ni el propio Pablo comprenderá en todo, en su grandísimo significado:
Amor constante más allá de la muerte
Cerrar podrá mis ojos la postrerasombra que me llevare el blanco día,y podrá desatar esta alma míahora a su afán ansioso lisonjera;mas no, de esotra parte, en la ribera,dejará la memoria, en donde ardía:nadar sabe mi llama la agua fría,y perder el respeto a ley severa.Alma a quien todo un dios prisión ha sido,venas que humor a tanto fuego han dado,medulas que han gloriosamente ardido:su cuerpo dejará, no su cuidado;serán ceniza, mas tendrá sentido;polvo serán, mas polvo enamorado
Traducción: La muerte me podrá cerrar los ojos y llevarse mi alma de mi cuerpo; pero aun así, mi alma, que ha encerrado al Dios Amor durante todo este tiempo, no te olvidará; mi cuerpo, que ardió de amor por ti, desaparecerá, pero no mi amor; mi cuerpo morirá, se convertirá en ceniza, la ceniza, finalmente, me convertiré en polvo, pero incluso siendo sólo polvo, seguiré enamorada de ti.
Cuando Marta acabó, con los ojos vidriosos de lágrimas que miraban a Pablo, toda la clase hizo algo extrañísimo: entenderla, quizás por primera vez, identificarse con Marta y dejar que también sus ojos se inundaran de lágrimas.
Continuará...





